Históricamente “Melanio Ortiz” fue conocida como una zona de donde salía la mayor cantidad de plátanos que consumían las familias tuneras. En los últimos lustros la realidad era otra, pero hace poco más de un año la tradición se retomó y la finca estatal Rancho Alegre ya comenzó la cosecha con resultados muy prometedores.

Santiago Ochoa conoce al dedillo la tierra bajo sus plantas. Como jefe del polo más grande de la provincia, siempre está pendiente de las más de cinco mil hectáreas. Y asegura que no resulta tarea fácil, porque allí confluyen 16 formas productivas, campesinos, usufructuarios, trabajadores estatales, unidos en el empeño de producir.

“Hace alrededor de un año y medio -nos cuenta Santiago- empezamos a impulsar estos terrenos. La intención es volver a convertir el lugar en una potencia en la siembra de plátano de todas las variedades.

“Hoy tenemos cubiertas más de dos mil hectáreas de viandas, granos, hortalizas y frutas. Destacan los sembrados de yuca y boniato, aunque predomina el plátano. En este momento continuamos la siembra con una máquina cubana TR4, que garantiza diariamente alrededor de cuatro hectáreas.

“El burro ya está en cosecha. Recientemente se entregaron a Acopio unos 50 quintales y continuará el abastecimiento al municipio Las Tunas. La variedad de plátano macho demorará un poco más. Esperamos que para finales de año podamos llevarlo a todos los hogares”.

El polo Melanio Ortiz es referencia entre los de su tipo en el territorio. En la finca estatal no solo hay grandes extensiones de cultivos, también se exhiben túneles de producción de posturas en cepellón. La mano de Yaquelín cuida con esmero el pimiento español, el ají chay y otras hortalizas, que en el instante preciso las venden a las unidades.

En su demarcación están creadas las condiciones para optimizar el proceso y elevar los rendimientos de las cosechas. Todo se encuentra al alcance de la mano campesina. Hay un aula de capacitación donde analizan cuestiones puntuales como la agrometeorología y aplican el conocimiento científico sobre la tierra.

El “Melanio Ortiz” cuenta, además, con una casa para los técnicos, tienda de insumos, banco de semillas, talleres, un punto de combustible y un almacén central de químicos y fertilizantes. Las metas de los 244 trabajadores estatales y mil 759 asociados hablan muy claro: contribuir con la feria provincial cada fin de semana, lograr una estabilidad en los niveles productivos y que la totalidad de viandas, granos y hortalizas sea distribuida por los canales de Acopio, sin desviaciones e ilegalidades.

Respaldan sus resultados el parque de 11 tractores remotorizados y la buena disponibilidad de agua. Bajo riego están 841 hectáreas con máquinas de Pivot Central. Los asentamientos poblacionales cercanos se han favorecido por el buen desenvolvimiento de las cosechas. El rescate de los círculos sociales, la reparación de consultorios médicos y otras unidades constituyen muestra fehaciente de que este polo ha generado un impulso innegable en la reanimación de las comunidades aledañas.

A solo 13 kilómetros de la cabecera provincial emerge el emporio Melanio Ortiz. Santiago y los suyos se han propuesto hacerle frente, además, a 730 hectáreas de marabú para ampliar sus dominios. La unión de sus formas productivas es sinónimo de prosperidad y del fortalecimiento de la empresa estatal en la búsqueda de llevar más alimentos a cada familia.

Tomado de Periódico 26

Promedio de votaciones: 0 / 5

Por favor califique el artículo
0 de 5 - 0 votos
Gracias por calificar este art$iacute;culo.

Escribir un comentario

Por favor respete las normas cívicas, no escriba malas palabras, no haga comentarios discriminatorios de ningún tipo, no haga comentarios que ofendan la sensibilidad de otros. La Administración de la Web se reserva los derechos de publicación, de existir un comentario que no cumpla con lo establecido, se eliminará sin ninguna notificación. Gracias.


Código de seguridad
Refescar